No le puedo creer nada señor. Él ha venido, ha vuelto y a su lugar de residencia, ha regresado mi corazón.
De sus palabras, no escucho nada, y en sus escritos, todo está blanco, señor... Perdone, pero él ha vuelto y no, no me había llevado, pero tampoco me dejó.

0 click:

Publicar un comentario

 

MieL Copyright © 2012 Design by Antonia Sundrani Vinte e poucos