¿Qué pensé?
Nada, por lo visto, nada.
Actuar por actuar, sin pensar, como un animal, así fue, así sucedió.
Me sentí, de otro modo, y empecé a recoger pedacitos de restos que no me pertenecían, recogedor de pobrezas, así me sentí.
No es doloroso, nisiquiera se siente la desgracia, a penas cayó una gota tras el cristal, después de tanto drama, de preocupaciones, de mentiras, de... Eso.
Nadie podría entenderme, porque nadie es perfecto, es casual, es simplemente único, nadie es para mí y con nadie soy feliz.
¿Creíste en las excepciones? Pues son puras mentiras, ni fui, ni lo serás.
Tengo miedo, denuevo... Qué horrible.
Y no sé qué hago, tengo tanto por escribir, tanto por redactar, tanto por demostrar, pero... No puedo, hay algo que lo impide, me oprime el pensamiento, me reprime, quizá la vulnerabilidad, quizá la cobardía, no sé, nada tiene sentido... Nada.
Soy tan sólo alguien normal, y aparento no serlo, pero la anormalidad está de moda...
No podríamos encajar, en mi vida de humo y letras, y en tu vida de ... ¡Mierda! Qué triste estoy.
Perdón, perdón, perdón, dame otra oportunidad, te prometo no volverte a dejar, no hasta que me sienta segura... Perdón.


No intento entenderme, porque así sería más difícil.

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